Los proyectos FX que más me interesan son los que permiten trabajar el proceso completo y no solamente el resultado final. La Herida Suturada es uno de los que más me gusta explicar porque pasa por todas las fases: modelado, fabricación de la pieza, aplicación e integración.

Diseño y modelado

Empiezo definiendo qué lesión quiero representar y cómo debe integrarse en la zona donde se va a aplicar. En este proyecto hice el modelado de la herida desde cero, en plastilina, decidiendo profundidad, bordes y la forma que iba a tener la sutura.

Molde, contramolde y encapsulado

A partir del modelado fabriqué el molde y el contramolde en escayola y encapsulé la pieza en silicona. Esta fase es la que más tiempo lleva y la que determina cómo se va a comportar la prótesis luego sobre la piel: grosor, flexibilidad y cómo se van a leer los bordes.

Aplicación

Para pegar la prótesis usé un adhesivo específico (Prosaid) y trabajé la fundición de los bordes con acetona, que es lo que permite que la pieza deje de "verse pegada" y pase a leerse como parte de la piel.

Integración

La aplicación no termina al pegar la prótesis. Integré color y textura con pinturas de base alcohol para unificar el tono de la pieza con la piel real y disimular la transición del borde. Es el paso que más diferencia una prótesis bien integrada de una que se nota a simple vista.

Retirada

Al terminar, la pieza se retira con alcohol isopropílico. Pensar en la retirada desde el principio —qué adhesivo uso, cómo trato los bordes— también forma parte de diseñar bien el efecto, no es solo un paso final.

Documentar el proceso

Fotografiar cada fase me ayuda a revisar errores y convierte el portfolio en una evidencia del proceso, no únicamente del acabado.

¿Quieres ver el resultado de este tipo de trabajo o plantear un proyecto?